Leasing y Renting son figuras que a menudo se suelen confundir, sin llegar a quedar claras las diferencias entre ellas y cuándo son más favorables apostar por una u otra. Para la entidad deportiva, estas formas de arrendamiento suponen una buena oportunidad de hacerse con bienes como automóviles o equipos informáticos, que sufren una rápida depreciación en el mercado.

Las diferencias entre ambos, más allá de por sus propias características, hay que buscarlas en su tratamiento fiscal y en cómo afectan a la contabilidad empresarial. Y es que es aquí donde se debe decidir cuál de las dos opciones es la que más le conviene a la entidad deportiva.

En este caso veremos qué es lo que define cada una de estas formas de arrendamiento de bienes muebles, cuáles son sus características y qué efectos fiscales tienen ambas figuras en la contabilidad empresarial.

Por último, acabaremos con su aplicación práctica y estudiando cuándo es más útil, el Leasing o el Renting según las necesidades de la empresa.

 

Leasing

El leasing es una forma de arrendamiento financiero de un producto, con opción de compra, a través del que el arrendatario se compromete a pagar cuotas mensuales por el disfrute del producto durante un tiempo determinado, y una vez cumplido el plazo establecido en el contrato entre las partes, dispone de la posibilidad de hacerse con la propiedad del bien.

Las cuotas mensuales se componen del capital a pagar según el contrato, más los intereses establecidos, a lo que habrá que sumarle el correspondiente IVA. Por tanto, hay que tener en cuenta que el costo total de la cuota de leasing que deberá abonar la entidad deportiva irá siempre en virtud del tipo de interés que se aplique a la operación.

El tipo de interés a aplicar dependerá de la solvencia de la empresa, el volumen de negocio y, en definitiva, los riesgos o garantías económicos que represente la entidad deportiva. En todo caso, los requisitos exigidos por las empresas de leasing pueden variar dependiendo del tamaño de la entidad contratante. Por ejemplo, no accederán a las mismas condiciones una pequeña entidad deportiva de barrio que una cadena de gimnasios.

Por último, apuntar que el leasing permite acudir a una entidad financiera y solicitar un crédito de financiación ICO-Pyme, con lo que nos ahorraremos las comisiones a aplicar por la entidad financiera y podremos disfrutar de esta línea de crédito con las mejores condiciones.

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Renting

Se trata de un modo de arrendamiento empresarial mediante el cual una entidad alquila un bien para su uso durante un periodo de tiempo determinado. De esta forma, con el pago de una cuota mensual establecida por contrato, la empresa sabe que disfrutará de un bien en perfecto estado, sin tener que preocuparse del pago de impuestos, seguros ni revisiones o reparaciones y cambios de piezas.

En este caso es perfecto cuando se trata de bienes que la entidad deportiva querrá renovar cuando hayan pasado los cuatro o cinco años de contrato, como por ejemplo coches, equipos informáticos o máquinas de gimnasia.

a cuotas se establecen en función del precio del bien, la duración del acuerdo y los servicios de mantenimiento del bien que habrá que llevar a cabo. Y es que la cantidad a pagar aumenta a medida que los servicios de mantenimiento contratados son mayores, como revisiones, reparaciones o cambios de piezas.

 

Efectos fiscales

Las cuotas, tanto del Renting como del Leasing, se benefician de ventajas fiscales cuando el bien contratado se destine a actividades empresariales o profesionales. La desgravación de las cuotas se llevará a cabo sobre el IVA y el IRPF, pero no sobre el Impuesto de Sociedades.

Por lo que respecta al leasing, hay que diferenciar entre las cuotas propiamente dichas, formadas por la amortización del bien, los intereses acordados y el IVA, de la cuota que se pague por la opción de compra del bien.

En este caso, los intereses son gasto deducible, igual que el IVA. La amortización del capital, por su parte, se deducirá hasta un límite que será igual al doble de la amortización del bien según tablas oficiales. Cuando se trata de una empresa de reducidas dimensiones podría incluso llegar al triple. Por lo que respecta a la opción de compra, esta no forma parte de la cuota de leasing y sería deducible sin límite alguno.

En definitiva, la adquisición de un bien mediante leasing supone para la entidad deportiva deducirse la inversión el doble de rápido, o incluso el triple en algunos caos, que si se financia por otros medios, tanto propios como de otras líneas de crédito.

Por lo que respecta a la fiscalidad del Renting, las cuotas son deducibles en su integridad, ya que se entiende que el bien tiene una correlación directa con la actividad desarrollada por la entidad deportiva.

Esto supone que todos los gastos derivados del Renting son deducibles, por ejemplo cuando adquirimos equipos informáticos por mediación de Renting, ya que las cuotas satisfechas son por el alquiler de los ordenadores, que incluyen su uso y mantenimiento, con las revisiones y reparaciones acordadas por contrato.

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Cuándo utilizar uno u otro

En resumen, la gran diferencia a la hora de comparar Leasing y Renting, y la utilidad de una figura u otra para la entidad deportiva, es la intención o no de hacerse con la propiedad del bien, una vez concluido el periodo del contrato. Por tanto, para determinar qué es más rentable, habrá que calcular el uso que se le dará al bien contratado y el desgaste que sufrirá, con su consiguiente devaluación, en caso de adquirirlo en propiedad.

El Leasing es el producto más utilizado por las pequeñas y medianas empresas, ya que además de permitir adquirir el bien con una financiación del 100% a muy largo plazo, permite el fraccionamiento del IVA, por lo que la carga económica para la entidad deportiva es muy llevadera. Además, se puede solicitar una línea de crédito ICO-Pyme para contratarlo, que no permite que las entidades financieras apliquen comisiones sobre la operación.

Por el contrario, el Renting es mucho más rentable para la entidad deportiva si el bien que se contrata va a recibir mucho uso, sufriendo un desgaste considerable y la consiguiente pérdida de valor. En este caso, el Renting permite cambiar el bien cada pocos años, logrando disponer siempre de un producto en perfecto estado, nuevo, y con la última tecnología.

 

Equipo de Redacción IESPORT

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