Según el Real Decreto Ley aprobado el pasado 16 de junio por el gobierno y refrendado por el Congreso y el Senado, la Reforma Laboral que pretende dinamizar el mercado laboral y reactivar la ocupación entró en vigor el 18 de junio.

Para generar un nuevo escenario laboral que fomente la contratación y aumente la seguridad laboral disminuyendo la temporalidad, las principales reformas hacen referencia a los tipos de contratos que se aplican, su acceso a ellos y los beneficios para las empresas a través de bonificaciones y ventajas fiscales.

Las novedades más destacables son los nuevos tipos de contrato, con la ampliación de los casos para la celebración del contrato de fomento de la contratación indefinida y la limitación del contrato por obra y servicio. Para las entidades deportivas, conocer las ventajas de estos contratos, con los beneficios fiscales de la contratación indefinida, supondrá una sustancial mejora en su cuenta de resultados.

Vamos a repasar qué aspectos del abanico de contratos vigentes se han transformado con la Reforma Laboral 2010 para combatir la inestabilidad e incentivar la contratación, en qué supuestos son aplicables los contratos reformados y qué requisitos deben cumplir las entidades deportivas para poder acceder a estos beneficios.

 

Contrato para el fomento de la contratación indefinida

La ampliación de los casos en los que celebrar un contrato para el fomento de la contratación indefinida supone la normalización de este contrato como el vehículo principal para reducir la temporalidad de los contratos.

Así, se incorporan como sujetos susceptibles de celebrar este contrato:

• Desempleados que durante los dos años anteriores a la firma del contrato hubieran estado empleados exclusivamente con contratos temporales.

• Desempleados que hubieran finalizado un contrato indefinido en una empresa diferente en los dos años anteriores al nuevo contrato.

A los que hay que añadir los que ya se contemplaban con anterioridad:

• Parados inscritos en el INEM que lleven tres meses ininterrumpidos como solicitantes de empleo.

• Jóvenes de 16 a 30

• Mujeres desempleadas contratadas para prestar servicios en empleos con menor índice de ocupación femenina.

• Mayores de 45 años.

• Discapacitados.

En las transformaciones de contratos temporales en indefinidos se sigue permitiendo transformar los contratos de duración determinada, aunque se distingue entre los contratos vigentes antes del 18 de junio, que podrán transformarse hasta el 31 de diciembre de 2010, o los celebrados posteriormente, que tendrán hasta el 31 de diciembre de 2011 para transformarse, si su duración no supera los seis meses.

El último aspecto a resaltar del contrato para el fomento de la contratación indefinida es la ampliación de las limitaciones para las empresas que podrán acceder a él. Anteriormente se quedaban fuera aquellas empresas que en los seis meses anteriores a la celebración del contrato hubieran realizado algún despido improcedente, pero la reforma laboral amplía la prohibición a todo tipo de despido, aunque no sea improcedente.

Esta limitación solo tiene lugar con trabajadores de igual categoría o grupo que los puestos que se hubieran perdido, y en los mismos centros de trabajo. Además, no serán aplicables a los despidos colectivos cuando se haya acordado en el ERE que se realizarán futuras contrataciones. Estas limitaciones no tendrán efecto para extinciones de contrato anteriores al 18 de junio.

 

Limitación del contrato por obra y servicio

Con la voluntad de reducir la contratación temporal se han modificado los conocidos como “contratos por obra o servicio”. Así se evitará que se alarguen, lo que convertía estas relaciones laborales de carácter temporal en contrataciones indefinidas.

Con la Reforma Laboral se introduce la limitación del contrato por obra o servicio a un máximo de tres años, eliminando la posibilidad de encubrir una relación laboral indefinida. Este período puede aumentarse doce meses más si la negociación colectiva lo establece.

Esta limitación se aplicará tan solo a los contratos celebrados a partir del 18 de junio, con lo que los contratos por obra o servicio suscritos previamente a la Reforma Laboral no se verán afectados

Además, la otra gran modificación de estos contratos es la relativa a las indemnizaciones una vez extinguida la relación contractual. Si hasta ahora la indemnización para el trabajador era de 8 días de salario por año trabajado, con la reforma se establece en 12 los días a percibir por año de servicio. Esta modificación se aplicará progresivamente a los contratos que se celebren a partir de este momento:

• Contratos firmados hasta el 31 de diciembre de 2011: indemnización de 8 días de salario por año trabajado.

• Contratos firmados en 2012: indemnización de 9 días por año.

• Contratos en 2013: 10 días por año

• Contratos en 2014: 11 días por año trabajado.

• Contratos en 2015: 12 días por año trabajado.

 

Bonificaciones para la empresa

En el acceso a las bonificaciones para las empresas gracias a la contratación indefinida, se mantienen los supuestos que ya existían, pero se endurecen las condiciones requeridas a los trabajadores que sean contratados.

Se exige a los mayores de 45 años que consten como desempleados al menos durante los 12 meses anteriores a la contratación. Esta medida también se extiende al colectivo de jóvenes sin la escolaridad obligatoria o título profesional, y lleven desempleados un período prolongado de tiempo, siempre que el contrato se celebre entre el 18 de junio de 2010 y el 31 de diciembre de 2011. Las bonificaciones a las que accederán las empresas son:

• Mayores de 45 años: 1.200 euros durante tres años y 1.400 si el trabajador es mujer.

• Jóvenes de entre 16 y 30 años: 800 euros por tres años y 1.000 si la contratada es una mujer.

• Conversión a indefinido de los contratos formativos, de relevo y de sustitución por jubilación entre el 18/06/2010 y el 31/12/2011: bonificación de 500 euros y de 700 si el trabajador es una mujer.

• Contratos para la formación celebrados o prorrogados a partir del 18 de junio: subvención del 100% de las cuotas empresariales a la Seguridad Social y de recaudación conjunta durante todo el contrato.

• Se mantienen las bonificaciones para la contratación de trabajadores pertenecientes a los colectivos de discapacitados, víctimas de violencia de género y trabajadores excluidos socialmente.

 

Repercusión de las nuevas figuras de contratación

La Reforma Laboral 2010 trata, por lo que respecta a los contratos, de combatir la temporalidad en la contratación y potenciar los contratos indefinidos. Si bien se endurecen las condiciones que las entidades deportivas deben cumplir como empresas para poder acceder a las bonificaciones y ventajas establecidas, y en algunos casos también a los trabajadores, también es cierto que se amplían los supuestos en los que se puede acceder a los contratos bonificados.

Se determina el uso del contrato para el fomento de la contratación indefinida como la herramienta principal de contratación y se limita la durabilidad del contrato de obra o servicio a tres años. Esto puede suponer una ocasión perfecta para nuestra entidad deportiva a la hora de replantear las políticas de recursos humanos, ya que la conversión en indefinidos de los contratos que habitualmente se realizaban bajo la modalidad de obra o servicio, como pueden ser entrenadores o técnicos, supondrían un importante ahorro para la entidad.

Así, por ejemplo, un gimnasio que necesita contratar a tres nuevos técnicos y cuya herramienta de contratación es habitualmente el contrato por obra y servicio, encontrará un buen aliciente económico en las bonificaciones a las que accederá acogiéndose al contrato para el fomento de la contratación indefinida para cubrir las vacantes.

Si de los tres nuevos técnicos contratados optamos por emplear a uno con experiencia que viene de trabajar en otros gimnasios con contratos temporales durante los dos años anteriores, podremos acogernos a la bonificación que, por ejemplo, si fuera hombre y menor de 30 años ascendería a 800 euros anuales. Si para las otras dos vacantes contratamos a una técnica que lleve al menos tres meses como desempleada, la bonificación será de otros 1.000 euros anuales, a los que se añadirían 700 si decidiéramos convertir en indefinido el contrato de una de las chicas que teníamos empleada con un contrato en formación.

Las bonificaciones por las tres contrataciones serían de 2.500 euros el primer año, que se extenderían a 1.800 euros el segundo y tercer año, deducibles de las cuotas a la Seguridad Social. Si la entidad hubiera procedido a través de contratos por obra o servicio, no se bonificaría absolutamente nada, con lo que simplemente variando la política de contratación y aprovechando las herramientas que potencia la Reforma Laboral una entidad deportiva puede obtener interesantes beneficios económicos.

 

Las novedades más destacables son los nuevos tipos de contrato, con la ampliación de los casos para la celebración del contrato de fomento de la contratación indefinida y la limitación del contrato por obra y servicio. Para las entidades deportivas, conocer las ventajas de estos contratos, con los beneficios fiscales de la contratación indefinida, supondrá una sustancial mejora en su cuenta de resultados.

Vamos a repasar qué aspectos del abanico de contratos vigentes se han transformado con la Reforma Laboral 2010 para combatir la inestabilidad e incentivar la contratación, en qué supuestos son aplicables los contratos reformados y qué requisitos deben cumplir las entidades deportivas para poder acceder a estos beneficios.

 

Contrato para el fomento de la contratación indefinida

La ampliación de los casos en los que celebrar un contrato para el fomento de la contratación indefinida supone la normalización de este contrato como el vehículo principal para reducir la temporalidad de los contratos.

Así, se incorporan como sujetos susceptibles de celebrar este contrato:

• Desempleados que durante los dos años anteriores a la firma del contrato hubieran estado empleados exclusivamente con contratos temporales.

• Desempleados que hubieran finalizado un contrato indefinido en una empresa diferente en los dos años anteriores al nuevo contrato.

A los que hay que añadir los que ya se contemplaban con anterioridad:

• Parados inscritos en el INEM que lleven tres meses ininterrumpidos como solicitantes de empleo.

• Jóvenes de 16 a 30

• Mujeres desempleadas contratadas para prestar servicios en empleos con menor índice de ocupación femenina.

• Mayores de 45 años.

• Discapacitados.

En las transformaciones de contratos temporales en indefinidos se sigue permitiendo transformar los contratos de duración determinada, aunque se distingue entre los contratos vigentes antes del 18 de junio, que podrán transformarse hasta el 31 de diciembre de 2010, o los celebrados posteriormente, que tendrán hasta el 31 de diciembre de 2011 para transformarse, si su duración no supera los seis meses.

El último aspecto a resaltar del contrato para el fomento de la contratación indefinida es la ampliación de las limitaciones para las empresas que podrán acceder a él. Anteriormente se quedaban fuera aquellas empresas que en los seis meses anteriores a la celebración del contrato hubieran realizado algún despido improcedente, pero la reforma laboral amplía la prohibición a todo tipo de despido, aunque no sea improcedente.

Esta limitación solo tiene lugar con trabajadores de igual categoría o grupo que los puestos que se hubieran perdido, y en los mismos centros de trabajo. Además, no serán aplicables a los despidos colectivos cuando se haya acordado en el ERE que se realizarán futuras contrataciones. Estas limitaciones no tendrán efecto para extinciones de contrato anteriores al 18 de junio.

 

Limitación del contrato por obra o servicio

Con la voluntad de reducir la contratación temporal se han modificado los conocidos como “contratos por obra o servicio”. Así se evitará que se alarguen, lo que convertía estas relaciones laborales de carácter temporal en contrataciones indefinidas.

Con la Reforma Laboral se introduce la limitación del contrato por obra o servicio a un máximo de tres años, eliminando la posibilidad de encubrir una relación laboral indefinida. Este período puede aumentarse doce meses más si la negociación colectiva lo establece.

Esta limitación se aplicará tan solo a los contratos celebrados a partir del 18 de junio, con lo que los contratos por obra o servicio suscritos previamente a la Reforma Laboral no se verán afectados.

Además, la otra gran modificación de estos contratos es la relativa a las indemnizaciones una vez extinguida la relación contractual. Si hasta ahora la indemnización para el trabajador era de 8 días de salario por año trabajado, con la reforma se establece en 12 los días a percibir por año de servicio.

Esta modificación se aplicará progresivamente a los contratos que se celebren a partir de este momento:

• Contratos firmados hasta el 31 de diciembre de 2011: indemnización de 8 días de salario por año trabajado.

• Contratos firmados en 2012: indemnización de 9 días por año.

• Contratos en 2013: 10 días por año

• Contratos en 2014: 11 días por año trabajado.

• Contratos en 2015: 12 días por año trabajado.

 

Bonificaciones para la empresa

En el acceso a las bonificaciones para las empresas gracias a la contratación indefinida, se mantienen los supuestos que ya existían, pero se endurecen las condiciones requeridas a los trabajadores que sean contratados.

Se exige a los mayores de 45 años que consten como desempleados al menos durante los 12 meses anteriores a la contratación.

Esta medida también se extiende al colectivo de jóvenes sin la escolaridad obligatoria o título profesional, y lleven desempleados un período prolongado de tiempo, siempre que el contrato se celebre entre el 18 de junio de 2010 y el 31 de diciembre de 2011.

Las bonificaciones a las que accederán las empresas son:

• Mayores de 45 años: 1.200 euros durante tres años y 1.400 si el trabajador es mujer.

• Jóvenes de entre 16 y 30 años: 800 euros por tres años y 1.000 si la contratada es una mujer.

• Conversión a indefinido de los contratos formativos, de relevo y de sustitución por jubilación entre el 18/06/2010 y el 31/12/2011: bonificación de 500 euros y de 700 si el trabajador es una mujer.

• Contratos para la formación celebrados o prorrogados a partir del 18 de junio: subvención del 100% de las cuotas empresariales a la Seguridad Social y de recaudación conjunta durante todo el contrato.

• Se mantienen las bonificaciones para la contratación de trabajadores pertenecientes a los colectivos de discapacitados, víctimas de violencia de género y trabajadores excluidos socialmente.

 

Repercusión de las nuevas figuras de contratación

La Reforma Laboral 2010 trata, por lo que respecta a los contratos, de combatir la temporalidad en la contratación y potenciar los contratos indefinidos. Si bien se endurecen las condiciones que las entidades deportivas deben cumplir como empresas para poder acceder a las bonificaciones y ventajas establecidas, y en algunos casos también a los trabajadores, también es cierto que se amplían los supuestos en los que se puede acceder a los contratos bonificados.

Se determina el uso del contrato para el fomento de la contratación indefinida como la herramienta principal de contratación y se limita la durabilidad del contrato de obra o servicio a tres años. Esto puede suponer una ocasión perfecta para nuestra entidad deportiva a la hora de replantear las políticas de recursos humanos, ya que la conversión en indefinidos de los contratos que habitualmente se realizaban bajo la modalidad de obra o servicio, como pueden ser entrenadores o técnicos, supondrían un importante ahorro para la entidad.

Así, por ejemplo, un gimnasio que necesita contratar a tres nuevos técnicos y cuya herramienta de contratación es habitualmente el contrato por obra y servicio, encontrará un buen aliciente económico en las bonificaciones a las que accederá acogiéndose al contrato para el fomento de la contratación indefinida para cubrir las vacantes.

Si de los tres nuevos técnicos contratados optamos por emplear a uno con experiencia que viene de trabajar en otros gimnasios con contratos temporales durante los dos años anteriores, podremos acogernos a la bonificación que, por ejemplo, si fuera hombre y menor de 30 años ascendería a 800 euros anuales. Si para las otras dos vacantes contratamos a una técnica que lleve al menos tres meses como desempleada, la bonificación será de otros 1.000 euros anuales, a los que se añadirían 700 si decidiéramos convertir en indefinido el contrato de una de las chicas que teníamos empleada con un contrato en formación.

Las bonificaciones por las tres contrataciones serían de 2.500 euros el primer año, que se extenderían a 1.800 euros el segundo y tercer año, deducibles de las cuotas a la Seguridad Social. Si la entidad hubiera procedido a través de contratos por obra o servicio, no se bonificaría absolutamente nada, con lo que simplemente variando la política de contratación y aprovechando las herramientas que potencia la Reforma Laboral una entidad deportiva puede obtener interesantes beneficios económicos.

 

 

Equipo de Redacción IESPORT

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