La sociedad actual reclama una nueva manera de gestionar nuestras organizaciones e instalaciones deportivas. Actualmente ya no basta con rentabilizar la propia actividad empresarial, tengamos o no ánimo de lucro, sino que se hace imperativo un nuevo modelo donde la gestión sea también un vehículo para aportar al conjunto de la sociedad otros beneficios colaterales.

En nuestro caso, por la tipología de nuestra actividad –promoción de la práctica deportiva-cobra aún más importancia y coherencia.

El medio ambiente es uno de esos aspectos donde la empresa de hoy en día debe ser especialmente sensible, tanto desde el punto de vista de la preservación del planeta, como de la salubridad de las personas, ya sean empleados, clientes o la sociedad en general.

Por su tipología, los centros deportivos son, por lo general, grandes consumidores de algunos de los recursos que mayor impacto directo tienen sobre el medio ambiente. Las necesidades de electricidad, calor, agua y productos químicos son normalmente elevadas en estas instalaciones y suponen consumos y costes importantes para las organizaciones.v

Hagamos un repaso a algunas iniciativas que van a permitirnos ser más eficientes y ecológicos en el consumo y el tratamiento del agua en instalaciones deportivas con piscinas o zonas de aguas.

 

Reducción del consumo de agua

Las instalaciones deportivas acostumbran a ser grandes consumidoras de agua.

La mayoría de nuestros usuarios utilizan los servicios a su disposición para procurar por su higiene personal y ello repercute directamente en el volumen de agua consumida. Algunos ejemplos:

1102-2

 

Medidas como la instalación de reductores de caudal en duchas y griferías, sistemas temporizados por pulsación, reaprovechamiento de aguas de limpieza de filtros de piscina para su utilización en wc o la instalación de urinarios que funcionen sin descarga de agua, son algunas de las iniciativas que permiten reducciones sustanciales en los consumos.

 

Un ejemplo real

La aplicación de algunas de estas medidas en una instalación con 70 duchas, 16 urinarios, produjo como resultado un ahorro anual superior a 30.000 m3 , equivalente al agua necesaria para llenar 40 piscinas de 25 x 14 metros y 2,20 metros de profundidad.

Estas iniciativas, además de la adecuada comunicación para la concienciación de los usuarios, harán que tanto las instalaciones como las personas que las utilizan sean mucho más responsables con el medio ambiente.

La limpieza de las instalaciones es otro de los factores más importantes en la obtención de satisfacción de nuestros clientes y un requerimiento obligatorio desde el punto de vista del adecuado mantenimiento de los parámetros higiénico-sanitarios. La aplicación por parte de los servicios de limpieza de sistemas para la obtención de resultados adecuados de desinfección con el mínimo consumo de agua debe ser motivo de revisión continuada. La utilización de maquinaria especializada como rotativas, grupos de presión, y los productos adecuados, permiten un importante ahorro en el consumo de agua.

En las instalaciones con piscinas o zonas de aguas, el adecuado mantenimiento de las mismas obliga a frecuentes limpiezas de filtros, para las cuales, se hace necesario el desecho de grandes cantidades de agua y su posterior reposición. En instalaciones de nueva construcción es frecuente preveer depósitos para la acumulación de estas aguas y su posterior aprovechamiento para fines que sean compatibles y que de otro modo se cubrirían con el suministro de agua sanitaria de la red. Otra práctica relativamente reciente consiste en la sustitución de la arena de sílex, habitualmente utilizada como elemento filtrante en el interior de los filtros de piscina, por vidrios reciclados especiales que permiten una mayor eficacia de la filtración, y un ahorro de agua sustancial durante la limpieza de los filtros.

Por otra parte, es muy frecuente en instalaciones con determinada antigüedad que las piscinas presenten elevadas pérdidas de agua debido a problemas estructurales que producen filtraciones de difícil localización y reparación. Este tipo de reparaciones, aunque complejas, son recomendables ya que las pérdidas de agua no sólo son costosas económica y medioambientalmente sino que irán incrementándose inexorablemente a lo largo del tiempo y probablemente dañarán otras partes de la instalación.

En la actualidad, las piscinas acostumbran a diseñarse de tal forma que permitan la detección precoz y la fácil reparación de este tipo de filtraciones. La construcción de piscinas elevadas sobre el terreno, aunque encarece los costes de construcción, permiten observar rápidamente las pérdidas y la situación exacta de las filtraciones y, de esta forma, facilitan la reparación, que de otra forma se convierte en altamente costosa. Algunas de las más avanzadas piscinas incluso están construidas con estructuras metálicas y recubiertas de materiales plásticos para garantizar la máxima estanqueidad y la fácil detección de fugas para su ulterior reparación.

 

Tratamiento de agua de piscinas y zonas de aguas

En las instalaciones que cuentan con piscinas o zonas de aguas tipo wellness, es de vital importancia el adecuado tratamiento físico-químico del agua para garantizar la calidad del agua de piscina y su correcta desinfección.

En los últimos tiempos, no sólo el adecuado tratamiento del agua es esencial, sino que también es importante, más allá de la normativa aplicable, velar por la calidad y máxima salubridad del ambiente de la piscina para que sus usuarios encuentren en ella la máxima confortabilidad.

Los sistemas tradicionales de tratamiento de agua basados en la utilización de hipoclorito sódico y ácido sulfúrico o clorhídrico, presentan una serie de contraindicaciones que actualmente se pueden reducir e incluso eliminar con la utilización de modernos sistemas de tratamiento físico y químico del agua.

Estas problemáticas están relacionadas principalmente con la seguridad tanto en la utilización de los productos químicos como el transporte, almacenaje y la manipulación de los mismos, y los posibles efectos nocivos para la salud de los usuarios producidos por la emanación al ambiente de los residuos de los productos utilizados tras la acción desinfectante en recintos de agua.

Algunos de estos nuevos sistemas de desinfección son los sistemas de desinfección por luz ultravioleta y electrólisis salina.

Los sistemas basados en luz ultravioleta permiten una desinfección física del agua de piscina que, de forma complementaria con los sistemas tradicionales, reducen sustancialmente el uso de producto químico convencional. Este sistema se traduce rápidamente en un mayor confort de los usuarios reduciendo drásticamente la habitual sensación de cloro en el ambiente de los recintos de piscinas y zonas de agua.

La electrólisis salina es una tecnología que permite la producción de cloro in situ, en la propia instalación. Esta producción se consigue mediante la aportación de sales a la piscina en una concentración casi imperceptible y la posterior reacción química por electrólisis para producir desinfectante, que posteriormente, al entrar en contacto con la materia a desinfectar, vuelve a reaccionar y a convertirse de nuevo en sal. Por lo tanto el sistema se basa en un circuito cerrado que permite la producción de cloro en pequeñas cantidades de forma constante en base a la demanda de producto y de forma segura. Así pues, mediante esta tecnología, evitaríamos el transporte, la manipulación y el almacenamiento de producto químico, procesos todos ellos de alto riesgo para usuarios y empleados de la instalación.c

 

Ecología, economía y márketing

La ecología es la ciencia que estudia la interacción de los seres vivos y su medio natural, y es en este entorno en el que una organización deportiva responsable con el medio ambiente, y por extensión con la sociedad, debe detectar acciones de mejora en sus instalaciones, diseñar nuevas iniciativas e implementar aquellos proyectos que permitan, mediante acciones de carácter local, obtener resultados a nivel global.

Es responsabilidad de los gestores de las instalaciones velar por el medio ambiente aplicando, en la medida de lo posible, todas aquellas técnicas, materiales e iniciativas que permitan un uso más racional de los recursos disponibles.

Una gestión responsable, adecuada y sostenible debe impactar favorablemente también en la cuenta de explotación de la organización. Como hemos visto, muchas de estas nuevas técnicas y acciones tienen retornos de la inversión a medio plazo que permiten ahorros sustanciales una vez amortizadas, y que son síntoma de una gestión económicamente eficiente. Iniciativas como las auditorías energéticas de instalaciones preexistentes pueden ayudarnos a dar el primer paso, sobretodo si establecemos como base de trabajo no sólo la responsabilidad con el medio ambiente, sino también la mejora de nuestro resultado económico en un plazo de tiempo determinado.

Finalmente, debemos considerar también la ecología como un elemento de márketing cada vez más relevante, por lo que para que sea efectivo como tal, cualquier aportación que hagamos respecto a la mejora del medio ambiente en nuestra entidad deportiva o en nuestra instalación, no debemos olvidarnos de comunicarla, tanto a los usuarios y socios actuales como a los posibles y futuros, a través de medios de comunicación, tanto internos como externos.

 

Equipo de Redacción IESPORT

©2010 IESPORT No se permite la reproducción de este documento ni su transmisión en forma o medio alguno, sea electónico, mecánico, fotocopia, registro o de cualquier otro tipo, sin el permiso previo y por esctrito del editor. Iesport no comparte necesariamente las opiniones vertidas por su equipo de redacción en los documentos publicados.

 

INFÓRMATE SOBRE NUESTROS CURSOS

Colaboraciones

Mantente informado