La mujer y la gestión deportiva

La mujer y la gestión deportiva

La mujer y la gestión deportiva

Introducción

Es indudable que en las últimas décadas la incorporación de la mujer a distintos ámbitos: social, laboral, cultural etc.. es una realidad. Ámbitos que hasta no hace mucho estaban reservados casi exclusivamente a hombres. El mundo del deporte no es una excepción, y la mujer también ha ido entrando, tanto a nivel de práctica como en el ámbito de la gestión deportiva.

No obstante, si bien no puede negarse esta evidencia, tampoco puede refutar, que su participación, especialmente en los puestos de toma de decisiones, todavía hoy es irrelevante con respecto a los hombres.

Otra evidencia es que aunque la mujer se ha ido incorporando al mundo de la gestión deportiva: federaciones, árbitros, profesoras, comités técnicos, tiene mayor dificultad para llegar a puestos directivos o de toma de decisiones.

Llegada de las mujeres a la gestión deportiva

Los años 70 del siglo XX son muy importantes para la incorporación de la mujer a la gestión deportiva porque es la década en la que las mujeres empiezan a tomar conciencia de la labor que pueden realizar en puestos de dirección del deporte. No obstante, serán los años 80 y 90 los de reivindicación y los de alzar la voz acerca de la situación de las mujeres en el mundo del deporte. Así, deportistas europeas y americanas hacen oír su voz en las Conferencias Mundiales de la Mujer organizadas por la ONU. En Pekín en 1995 consiguen sacar adelante tres resoluciones que se refiere a los puestos de decisión en el deporte, los aspectos educativos y los extraescolares en el deporte.

296-3Las asociaciones de mujeres deportistas siguen organizándose en encuentros y grupos de trabajo que reclaman la necesidad de formar a las mujeres para alcanzar puestos directivos, y animan a las entidades deportivas para que incluyan a las mujeres en los puestos de responsabilidad de sus organizaciones. Destacan por su importancia las Conferencias mundiales de Brighton (1994), Namibia (1998), Montreal (2002), y Kumamoto (2006) y Sydney (2010), organizadas bajo el auspicio del IWG (Grupo de Trabajo Internacional para la Mujer y el Deporte).

La participación de las mujeres en los puestos de responsabilidad se ha convertido en uno de los objetivos de las organizaciones internacionales, pero también de las nacionales. Numerosas leyes para fomentar la igualdad de género pretenden eliminar las barreras que hacen que las mujeres todavía hoy lleguen al deporte en cualquiera de sus vertientes.

Entidades como el Comité Olímpico Internacional han potenciado la presencia de la mujer en el ámbito del deporte con la creación en 1995 de la Comisión Mujer y Deporte. En 1996 en la Conferencia sobre Mujer y Deporte celebrada en Laussana se estableció una estrategia para que en el año 2000 ocupen un 10% en puestos de dirección o gestión. Posteriormente, ya en el año 2000 lo elevó al 20% en el 2005.

Por lo que se refiere al Comité Olímpico Español, en 2004 se creó la Comisión Mujer y Deporte que tenía como objetivo promover a las mujeres a los puestos de organización, gestión y dirección del deporte. Los primeros trabajos y encuestas sobre la mujer y el deporte fueron encargados por esta comisión y dilucidaron que en España las mujeres en puestos directivos no llegaban al 10%.

Situación actual

No existen muchos sondeos o trabajos sobre la participación de la mujer en la gestión deportiva y los que tenemos no son muy recientes, pero la realidad es que si consultas las páginas web de empresas o entidades puede comprobarse que no son demasiadas.

Un ejemplo muy importante es el comité Olímpico Español, una de las organizaciones deportivas más importantes. Una organización que cuenta con una comisión específica para la integración para la mujer en el deporte. Pero, ¿cuántas mujeres forman parte del COE?. En este cuadro tenemos la respuesta.

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Como vemos es significativo, que la participación de la mujer en la organización deportiva más importantes de España, en el ámbito de la gestión, sigue siendo muy inferior a la de los hombres, no llega ni al 10% del total. Destaca sobre todo, el hecho de que la mujer no consigue superar lo que se ha venido a llamar el techo de cristal, es decir, no consigue llegar a lugares de toma de decisiones. En el anterior ejemplo vemos como los cargos más importantes: presidente, Secretario o Tesorero no son ocupados por mujeres pero que a lo largo de la historia tampoco lo han sido.

En cuanto al papel de las mujeres en los cargos directivos de las diferentes federaciones es también casi testimonial. Así en la actualidad únicamente hay dos mujeres que presiden dos federaciones en España: la de Petanca y la Federación de Salvamento y Socorrismo.

Únicamente una mujer, Marta Domínguez, ha ocupado puestos directivos en una federación importante, como es la Federación Española de Atletismo, de la cual fue vicepresidenta. Cargo del cual fue suspendida, por su supuesta relación con una red de dopaje, aunque con posterioridad fue absuelta. Marta Domínguez es una excepción ya que la atleta decidió dedicar su vida, tras finalizar su carrera deportiva, a trabajar por el deporte desde la gestión. Marta ha sido concejala de deportes de su ciudad, Palencia y en la actualidad ocupa el cargo de senadora del PP y tiene mucho más contacto con la gestión.

En el ámbito internacional, el Comité Olímpico Internacional, sí consigue superar la barrera que ellos se marcaron para el año 2005 y así en la actualidad cuenta con un 20% de participación de mujeres entre sus miembros (20 mujeres de 102 ) pero tampoco existe ninguna entre los puestos de mayor relevancia.

Rol de la mujer en el ámbito de la gestión deportivo

En primer lugar hay que hacer una serie de consideraciones. Según la profesora Elida Alfaro, estudiosa de la mujer en el ámbito del deporte, todavía en la actualidad la mujer debe de superar una serie de barreras que en muchas ocasiones condiciona su futuro rol en la gestión deportiva.

296-1Así pues, y como ocurre en otros ámbitos, la mujer ha ido incorporándose progresivamente a diferentes ámbitos de la sociedad. No obstante, se encuentra con que el modelo de gestión que se impone en el ámbito deportivo es meramente masculino. Para una mujer hay mayor exigencia que a un hombre para lograr reconocimientos o incluso un salario igualitario. De este modo las mujeres deben asumir conductas y competencias identificadas con roles sociales masculinos para poder desenvolverse con éxito.

No debemos olvidar otro tipo de barreras, como la doble jornada laboral, en el trabajo y en la casa, las dificultades para poder ejercer un rol femenino y en muchas ocasiones la falta de una formación específica, tal como han reclamado las mujeres en las últimas décadas

Atendiendo a estas consideraciones y otras muchas que están en la base del ámbito de la gestión deportiva, la profesora Alfaro considera que:

● La mayoría de las mujeres que participan de la gestión del deporte lo hace en tareas administrativas y no en ejercicio de poder.

● Que para las mujeres se mantiene ese techo de cristal que le impide llegar a los puestos con mayor responsabilidad.

● Si se acepta algún tipo de cuota a la participación de la mujer puede aparecer la figura de “la mujer florero” que no esté por sus méritos sino porque es necesario cumplir unos mínimos sin importar su capacidad.

● Si, por el contrario, el acceso a dichos puestos de responsabilidad se realiza con criterios objetivos sobre la capacidad del/a aspirante está comprobado que aumenta el número de mujeres que ocupa el puesto.

● A medida que aumenta la responsabilidad disminuye el número de mujeres quedando reservados para ellas puestos técnicos: entrenadores, jueces etc.. o administrativos: funcionarias, secretarias.

● En la gran mayoría de las ocasiones las mujeres siguen aduciendo motivos familiares e imposibilidad para conciliar la vida personal, familiar y laboral para no participar en puestos de responsabilidad y aquellas que lo hacen es porque cuentan con ayudas para conciliar.

¿Cómo promover la participación de las mujeres en la gestión deportiva?

A lo largo del artículo hemos ido dando claves que hacen que la mujer no tenga acceso total al mundo de la gestión deportiva y sobre todo que no pueda superar el hipotético “techo de cristal” que hace que tenga un acceso mínimo a los puestos de responsabilidad. Promover la participación de la mujer en la gestión deportiva pasa por cumplir las mismas normas que hacen las instituciones sobre la igualdad del hombre y la mujer.

El mantenimiento de estructuras deportivas básicamente masculinas y la falta de referentes femeninos, junto con la dificultad de conciliar vida profesional y familiar hace que sean muy pocas las mujeres que busquen dedicarse profesionalmente a gestionar el deporte.

Así pues, es imprescindible el establecimiento de estrategias que potencien en las mujeres la capacidad para ejercer el liderazgo y generar, sobre todo en las mujeres jóvenes, interés por los trabajos de gestión dentro del ámbito deportivo.

296-7Acciones que entidades públicas, organizaciones, federaciones etc.., deberían tomar para mejorar el acceso de la mujer a la gestión y a puestos de responsabilidad.

● Es indispensable realizar programas de sensibilización y concienciación de las desigualdades.

● Capacitación profesional. Una de las mayores reivindicaciones de las mujeres desde los años 80 ha sido la capacitación profesional con cursos especializados en gestión deportiva que les permita incorporarse a esta al mismo nivel que los hombres.

● Programas destinados a orientar, detectar y desarrollar el liderazgo en las mujeres.

● Incluir modelos de educación física que sean interesantes para las chicas y que puedan ver en la gestión deportiva una perspectiva profesional.

● Establecer valores femeninos en la gestión deportiva.

● Publicidad y conocimiento del trabajo que realizan aquellas mujeres que se dedican a la gestión deportiva y tienen puestos de responsabilidad. Tampoco la mujer, y menos las que se dedican a la gestión, tiene especial visibilidad en los medios de comunicación deportivos. Una mayor publicidad del trabajo que realizan las mujeres directivas del deporte podría animar a otras a seguir sus pasos.

● Leyes generales de Igualdad y de Conciliación de la vida personal, familiar y laboral. También las federaciones e instituciones deportivas deben facilitar dicha conciliación.

● Cambiar las estructuras deportivas. Profesionalizar la gestión de las federaciones e instituciones. La profesionalización favorece a las mujeres ya que estudios y experiencia demuestra que con criterios objetivos aumenta la participación de las mujeres.

● Mejorar la organización del trabajo: horarios flexibles, la utilización de nuevas tecnologías, valoración cualitativa del trabajo, remuneración según los puestos de gestión etc...

Conclusiones

Es cierto que en los últimos años, tal y como ocurre en otros ámbitos, ha habido un mayor acceso de la mujer hacia el deporte y la gestión deportiva. No obstante, ese acercamiento no se ha traducido en que las mujeres hayan llegado a puestos de responsabilidad y de toma de decisiones.

Una estructura claramente andrógina y en la que para poder triunfar las mujeres tienen que seguir los patrones masculinos, hace que las féminas se alejen de este tipo de trabajos.Las propias mujeres deportistas y especialistas en deporte han solicitado que tanto organizaciones públicas como federaciones o instituciones deportivas tomen medidas al respecto como leyes de igualdad, formación de las mujeres en gestión deportiva, programas de detección del liderazgo de las mujeres o una organización de trabajo que permita a las mujeres acercarse a la gestión deportiva.

 

Equipo de Redacción IESPORT

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