Emprendedores: los errores más frecuentes.

Solamente a fuerza de errores se adquiere conciencia del error y se aprende a pensar.

Es en Estados Unidos donde el error y el fracaso empresarial se entiende como una fase de crecimiento y aprendizaje. Ciertamente nadie nace enseñado y, por tanto, vamos a cometer con toda seguridad multitud de errores y equivocaciones en cualquier proyecto que iniciemos.

Ello no es óbice para que tomemos todas las prevenciones que minimicen nuestra posibilidad de equivocarnos y que, por tanto, eviten el fracaso o que caso de producirse, las consecuencias sean lo menos perjudiciales para el emprendedor. El fracaso empresarial no se debe entenderse como una lacra vergonzosa sino que forma parte de la propia cultura del emprendedor, salvo si se produce por clara negligencia en la previsión y prevención de dichos errores.

En el siguiente artículo vamos a tratar los errores más frecuentes que pueden cometer los emprendedores en el inicio del un proyecto empresarial. Los trataremos desde cuatro perspectivas distintas, a saber:

A. En relación al equipo

B. En relación a la relación entre emprendedor y proyecto

C. En relación al proyecto

D. En relación a la inversión


A. En relación al equipo emprendedor

No tener las habilidades requeridas: Está claro que debemos conocer nuestro producto o servicio pero, además, debemos tener otras habilidades como capacidad comercial, visión económica, capacidad de liderazgo o incluso los idiomas. Estas habilidades las deben tener en su conjunto el grupo del equipo emprendedor.

No generar confianza: Basado en la búsqueda de la empatía, debemos saber escuchar, compartir la información y sobre todo, no pensar en que nosotros tenemos las respuestas para todo.

Tener un ritmo de gasto elevado: Supeditar necesidades personales a la viabilidad del proyecto es muy habitual y a lo único que lleva es a la descapitalización.

Falta de capacidad de ejecución: Un buen emprendedor puede no ser un buen gestor. No solo se vive de una buena idea sino de convertirla en un buen negocio. Saber dirigir y gestionar hará de nuestra idea un proyecto empresarial viable.


B. En relación a la relación entre emprendedor y proyecto

Salarios altos y baja aportación de capital: Lleva a emplear los recursos para pagar a directivos en vez de en el sostenimiento del proyecto emprendedor.

Dedicación part-time: En muchos casos y de manera inconsciente el hecho de no tener regulada una dedicación y permanencia lleva a falta de compromiso con el mismo.

Falta de definición de funciones: Cuál es el organigrama, que perfiles tiene cada miembro y como se asignan responsabilidades, debe ser un paso previo al inicio de operaciones. De lo contrario todos acabarán haciendo o nada, o lo mismo.


C. En relación al proyecto

Poco convencimiento en nuestro producto o servicio, lo que lleva a descuidar la venta: En todo proyecto han de haber capacidades comerciales y sobre todo creer en nuestro producto o servicio, de lo contrario estaremos buscando simplemente un puesto de trabajo y no un proyecto.

Pensar en el proyecto como un autoempleo: Buscar simplemente un empleo puede cortar las posibilidades de crecimiento del proyecto. Si se trata de un proyecto personal cada uno define sus ambiciones, pero si es compartido debe buscarse el satisfacer las sanas ambiciones de todos los miembros.

No definir cuáles van a ser los indicadores básicos del proyecto para poder hacer un seguimiento y control para anticiparnos a la toma de decisiones. Saber el qué y el cómo hemos de controlar nuestra actividad para estudiar las desviaciones y tomar las decisiones oportunas.

No tener bien definido un presupuesto económico y de inversiones: En definitiva no hacer los esfuerzos de previsión previos y de control posterior de la situación económica y financiera del proyecto empresarial.


D. En relación a la inversión

No acudir al socio adecuado: En función del tamaño del proyecto o en la fase en que se encuentre se necesitan socios con características diferentes. Desde los inversores del entorno familiar hasta la salida a bolsa de una empresa existen tipologías de inversores distintos que se adecúan al momento y al tamaño de la empresa.

Antes de buscar inversores uno ha de invertir su propio dinero: Difícilmente podremos convencer a nadie de invertir en nuestro proyecto si nosotros no nos comprometemos económicamente con el mismo.

Exceso de optimismo: Pese a que normalmente tendemos a considerar que las previsiones que efectuamos son prudentes y conservadoras, la realidad nos indica que en la mayoría de las ocasiones nuestras previsiones se incumplen. Por tanto, es bueno el optimismo pero con una gran dosis de realismo y sobre todo una gran capacidad para adaptarnos a los cambios que se producen sobre nuestras expectativas previas.

Este optimismo puede afectarnos tanto a nuestras previsiones de resultados como a la valoración que hacemos del negocio y, por tanto, al porcentaje que estamos dispuestos a ceder por la participación de un inversor.

Miedo a la pérdida de independencia y control: Con frecuencia se evita la entrada de inversores en los negocios pues se identifica como que vamos a ser controlados por otros. Ante las ventajas de mejoras o de crecimiento que supone la entrada de capital se antepone un cierto individualismo que frena el desarrollo de múltiples negocios. En definitiva pensar y/o querer que la empresa sea solo mía bajo cualquier circunstancia o necesidad.


Conclusiones

Hay que pensar que si los errores llevan aparejado un fracaso en el proyecto empresarial, este puede conducir al emprendedor a una situación económica, personal y social complicada. Debe hacerse todos los esfuerzos previos y de manera constante para minimizar todos aquellos factores de riesgo que puedan llevarnos a cometer errores.

En el caso de ser conscientes de haber cometido algún error, lejos de que nos lleve al desánimo debemos analizar las causas de haberlo cometido, con objetividad y sentido autocrítico para tomar las decisiones que permitan en esta o en futuras oportunidades evitar repetirlo.

Si actuamos en nuestra actividad profesional con dedicación, esfuerzo, voluntad y sobre todo profesionalidad, el error no lo hemos de ver como un problema sino como una portunidad de mejora.


Equipo de Redacción IESPORT

©2010-2014 IESPORT No se permite la reproducción de este documento ni su transmisión en forma o medio alguno, sea electrónico, mecánico, fotocopia, registro o de cualquier otro tipo, sin el permiso previo y por escrito del editor. Iesport no comparte necesariamente las opiniones vertidas por su equipo de redacción en los documentos publicados.

INFÓRMATE SOBRE NUESTROS CURSOS

Colaboraciones

Mantente informado