Los padres también juegan

Los padres también juegan

LOS PADRES TAMBIÉN JUEGAN

Estamos en el comienzo de una nueva temporada deportiva y muchos niños van a iniciarse en la práctica de algún deporte, sea en el ámbito escolar o federado.

Los motivos por los que empiezan son muchos y diversos, algunos elegirán un deporte individual, otros escogerán un deporte de equipo y otros quizás no sean ellos los que elijan. Los amigos, los padres, el maestro o el propio interés del niño es lo que le mueve a querer practicar un deporte en concreto y querer formar parte de un determinado club. Implicar al niño en la decisión de elección del deporte que quiere practicar es importante, pues no debemos olvidar.

Pero no sólo los niños van a ser los únicos protagonistas. Los padres van a tener un papel destacado, y su actitud y comportamientos serán relevantes tanto dentro como fuera de la pista o el terreno de juego. Ellos también tienen un partido que jugar, y según lo hagan entorpecerán o favorecerán el proceso de aprendizaje y desarrollo del niño, no sólo como deportista, sino también como persona. Procurarle al niño una experiencia positiva a través del deporte debe ser uno de los objetivos principales que estos deben plantearse.

 

De la importancia de los padres

infantil 272x222Muchos padres pagan cuotas mensuales, les compran la ropa, el calzado o el material que necesitan para que su hijo o hija pueda practicar ese deporte en condiciones, realizan largos desplazamientos para acompañarlos, sacrifican parte de su tiempo a la espera de que acaben los entrenamientos o competiciones, a veces lo hacen incluso bajo condiciones climáticas de mucho frío o mucho calor y como dicen algunos de ellos, nadie les da nada a cambio. Es por todo ello, por lo que los padres se convierten en personas importantes, pero lo que determina la verdadera importancia de estos a lo largo de la temporada deportiva, no son ni los desplazamientos, ni la ropa, ni el frío, ni la calor, es el hecho de que el niño, el verdadero protagonista de la historia, quiere que este lo sea, es decir, que el niño quiere hacer partícipes a sus padres y quiere compartir con él la experiencia vivida. Y para que esto se produzca, hay algunos aspectos que estos, los padres, deberán tener en cuenta.

Entender algunas de las características psicológicas propias de la etapa evolutiva en la que se encuentra su hijo les puede ayudar a entender mejor lo que éste, puede necesitar de ellos.

En edades tempranas las primeras experiencias deportivas suelen influir sobre la autoestima del niño. La autoestima hace referencia a la relación afectuosa que uno tiene consigo mismo y en etapas iniciales, esta suele construirse mediante la valoración que hacen las personas significativas de su entorno, que suelen ser los padres y generalmente, el entrenador. También de lo competente que pueda sentirse el niño en comparación con los demás compañeros, es decir, si es o se siente más o menos hábil que los otros compañeros, lo que sin duda influirá en las relaciones personales entre ellos.

Es importante y deberían también tener en cuenta, que son un referente para su hijo y se convierten en un modelo de imitación no sólo de comportamiento sino también de actitud, tanto dentro como fuera de los terrenos de juego. Esto les permitirá reflexionar sobre el tipo de modelo que le están ofreciendo a su hijo y si este se ajusta y es coherente con el tipo de persona que esperan se convierta, es decir, si con su comportamiento y actitud, le están ofreciendo un modelo de crecimiento y desarrollo saludable basado en valores como el afán de superación, la responsabilidad, el respeto, el esfuerzo, el trabajo en equipo, la tolerancia, la deportividad, la generosidad, el agradecimiento, etc. o por el contrario los valores que le están ofreciendo se apartan del crecimiento no sólo como deportista, sino también como persona. Por lo que no podrán pretender que su hijo sea respetuoso con los adversarios o con el árbitro si desde la grada, ellos no lo están siendo.

Ofrecerle al niño un buen modelo en actitud y comportamiento le va a ayudar a construirse no sólo como deportista sino también como persona.

Otro aspecto importante a tener en cuenta por parte de los padres, es que en estas etapas iniciales el niño se va a equivocar muy a menudo, entre otras cosas porque está empezando ese deporte y hay muchas habilidades que aún no domina, lo que puede generar mucha frustración y enfado. Estos errores deben vivirse como parte natural del proceso de aprendizaje del niño deportista, siendo importante que se le enseñe al niño a manejarse con la frustración, desde la calma, analizando conjuntamente y de manera objetiva lo que sucede, valorando cualquier aspecto positivo que se haya detectado, como por ejemplo el empeño que le está poniendo, las ganas que tiene de que las cosas le salgan bien, etc.

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En estas edades tempranas, el niño se tendrá que enfrentar a nuevos retos, no sólo en lo deportivo sino también en lo personal, tomando especial importancia la relación entre iguales, con personas adultas, la resolución de conflictos, manejo de las propias emociones, etc. poniendo su autoestima y auto-concepto continuamente en juego. Por lo que una función muy importante de los padres será la de saberlo acompañar en sus dificultades y los diferentes estados emocionales por los que pase.

En estas edades, la labor educativa de los padres toma especial relevancia por estar aún en una etapa en la que el niño es muy moldeable, por lo que transmitirle y educarlo en valores como los anteriormente nombrados, va a resultar en un aprendizaje que sin duda, el niño podrá transferir en un futuro a otras áreas de su vida como es el colegio, las amistades y la familia.

Enseñarle al niño que el éxito no debe estar en el resultado, es decir, en el ganar o perder, sino en dar lo mejor de si mismo dentro de sus propias posibilidades es otra de las tareas importantes que van a tener que realizar los padres. Mostrarle que no existe el fracaso si hemos dado lo mejor de nosotros es una ardua tarea que le servirá al niño para afrontar de manera óptima las diferentes situaciones que se le puedan presentar en un futuro próximo.

A todo lo que acabamos de comentar, cabe añadir que los padres son importantes por el simple hecho de que ayudan a mantener la buena imagen del club o el colegio del que sus hijos forman parte, y sobre todo porque lo que quieren es lo mejor para ellos, es decir, divertirse y aprender practicando deporte.

 

Roles y responsabilidades de los padres

Muy a menudo podemos observar en las diferentes reuniones o entrevistas que se mantienen con los padres, consultas y/o comentarios que nos hacen pensar en la desinformación y desorientación que existe en cuanto a lo que representa la práctica deportiva en la etapa de iniciación.

Es fundamental que frente a esta situación de desconocimiento de lo que implica el deporte a tan tempranas edades, el colegio o el club, en la figura del coordinador y/o el entrenador, mantengan reuniones informativas en las que poder clarificar algunos aspectos propios del rol y las responsabilidades que tienen los padres para con sus hijos y para con el colegio o club en el que se encuentran. Mostrarles a estos padres, que el objetivo que se persigue es el mismo, y que lo que se pretende es que los niños aprendan y se diviertan practicando deporte. Para ello será importante el trabajo en equipo padres-entrenador, pues lo que hará rendir a su hijo y dar lo mejor de sí, será el poder establecer un clima de trabajo que no añada más presión de la que un niño tiene a esta edad (colegio, relación entre iguales, rechazos, frustraciones, situaciones familiares, etc), y que favorezca la confianza en sí mismo llevándole a vivir las situaciones de dificultad como retos y no como situaciones amenazantes

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• Tener la capacidad de poder ceder al niño a un entrenador, el único encargado de dirigir su experiencia deportiva y sobre el que deberá confiar.

• Asumir los propios errores y propias limitaciones como padres.

• Aceptar los logros deportivos de su hijo, es decir, reconocer los aciertos por encima de los errores sin entrar en comparaciones con los demás compañeros o sacar a relucir recuerdos de los propios éxitos deportivos.

• Ayudar a su hijo a manejar la frustración mostrándole el lado positivo de la situación cuando este se muestra confundido, avergonzado o enfadado y rompe a llorar.

• Mostrar autocontrol dentro de lo que es su rol como modelo al que suele imitar el niño.

• Dedicarle tiempo al niño mostrándole interés en las experiencias deportivas que este, está viviendo, y tratar de ver alguno de sus partidos o competiciones.

• Cumplir con aquello que se le ha prometido.

• Permitir que el niño tome sus propias decisiones,aunque nosotros le podamos ofrecer algunas sugerencias.

 

Conclusiones

La tarea de los padres no es fácil, pero si importante, y es por ello por lo que deben procurarle al niño un modelo en el que poder fijarse, entendiendo que es el niño el protagonista y no ellos. Acompañar al niño de manera adecuada ante las frustraciones y los momentos de dificultad en estas etapas iniciales resulta determinante para favorecer un buen desarrollo y aprendizaje no sólo del niño deportista, sino también del niño persona.

 

Equipo de Redacción IESPORT

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