La importancia de la formación después de colgar las botas

LA IMPORTANCIA DE LA FORMACIÓN DESPUÉS DE COLGAR LAS BOTAS

La importancia de la formación después de colgar las botas

En este documento se exponen algunas recomendaciones para los futbolistas profesionales que quieran afrontar, con una actitud positiva, el momento de la retirada. Una vez asumido el cambio de rol,el ex jugador debe elegir la actividad a la que va a dedicarse en un futuro próximo. Para tomar esa decisión, es muy importante conocer las circunstancias de cada caso y también es fundamental analizar la formación recibida por cada persona. Como uno de los ejemplos tendríamos a Juan Román Riquelme que está formándose para presidir al Boca, pero como norma general,los futbolistas profesionales no tienen una segunda dedicación laboral.

No debe haber motivos para el pesimismo. El abanico de salidas profesionales para el futbolista retirado es muy amplio. Eso sí: es un grave error pensar que la inercia del éxito conseguido es suficiente para triunfar también en esta nueva etapa. Los logros deportivos de una trayectoria ejemplar, deben ser un valor añadido que ponga a los ex futbolistas en ventaja competitiva, pero nadie va a regalarles nada por sus goles, sus paradas, sus títulos ganados o sus buenos partidos. Una vez colgadas las botas, llega el momento de demostrar otras habilidades que pueden adquirirse o perfeccionarse de muchas formas, pero fundamentalmente a través de una herramienta: la formación.

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Una oferta habitual para algunos futbolistas que alcanzan su ocaso deportivo es la que les tienta para irse a países lejanos a cambio de petrodólares, bien por jugar en ligas de menor categoría o bien por desarrollar otras tareas deportivas secundarias pero muy bien remuneradas. Parece dinero fácil a cambio de poco esfuerzo, pero no es así. Marchar a países con costumbres e ideas muy diferentes a los de España y su entorno, exige hacer frente a otro estilo de vida y a otra forma de trabajar. Y esta tarea es muy complicada si no se tiene una formación básica que vaya más allá de un idioma aprendido.

La gestión deportiva parece la materia idónea para enriquecer los conocimientos de las personas que se encuentran en esta situación. Esta área formativa aporta los conceptos básicos para que el deportista retirado pueda desenvolverse con facilidad en el mundo empresarial y en la sociedad en general. Durante la carrera profesional, el futbolista no suele conocer los mecanismos productivos que hacen que su actividad genere riqueza. Por su función dentro de los organigramas de los clubes,asumen una tarea muy práctica y poco teórica, poco reflexiva desde un punto de vista organizacional. Es una situación muy especial: el futbolista no tiene que tomar decisiones, sino que se limita a jugar, pero su trabajo se ve recompensado como el de un directivo de primer nivel. Sin embargo, tras la retirada la situación es completamente diferente.El ex futbolista debe estar en primera línea y asumir la responsabilidad de tomar decisiones muy trascendentes para su organización, a cambio de cantidades económicas que quizá no se parezcan a las que percibía anteriormente. Por eso, es fundamental tener una buena base teórica que sirva para elegir la opción correcta y seguir disfrutando de una situación personal privilegiada.

¿Por qué formarse en gestión deportiva?

Los beneficios de los conocimientos adquiridos en relación con la gestión deportiva son muchos, y destaca su aplicación a sectores profesionales muy distintos. Por un lado, como ya se ha adelantado, aprender a gestionar significa introducirse en el complejo mundo de la empresa con garantías. Es mejor recibir una formación especializada previa a todo negocio, que aprender directamente de la práctica real, dicho esto sin infravalorar las lecciones del mercado. Algunos ex futbolistas invierten mucho dinero en el sector inmobiliario pensando que ese tipo de negocio se basa simplemente en invertir y recoger beneficios, cuando la situación es muy compleja en realidad. Cuando no se gestiona correctamente se pierde el control de la actividad económica, que queda en manos de la incertidumbre de coyunturas financieras o políticas.

El buen gestor es un buen emprendedor, una persona con iniciativa propia que decide su futuro y el de su negocio y trata de satisfacer a un público determinado gracias a un conocimiento completo de su entorno y de la actividad que realiza. Y eso es lo que suele faltarle al ex futbolista, que se encuentra de golpe con nuevas circunstancias ante las que no sabe cómo reaccionar, debido a su inexperiencia. En la nueva situación, tendrá que mejorar sus habilidades comunicativas personales. Durante la práctica deportiva muchas personas desean contactar con el futbolista por diversos motivos, ya que este se encuentra en una posición atractiva. Después de la retirada, el ex futbolista debe ser humilde y asumir que establecerá relaciones de igual a igual con muchas personas o colectivos. Se pasa de recibir llamadas a tener que llamar a la puerta de otros, y hay que hacerlo de la forma correcta.

La gestión deportiva también enseña otros conceptos secundarios pero que adquieren una gran importancia porque son básicos para las inquietudes del futbolista retirado. Muchos ex deportistas no han oído hablar de la sinergia, a pesar de que han estado mucho tiempo aplicándola a sus deportes de equipo. Con esa idea en mente, podrán comprender que si varios ex futbolistas amigos comparten su situación y se unen para realizar un proyecto común, tendrán muchas opciones de triunfar. Por poner otro ejemplo, se puede afirmar que el gestor deportivo también aprende a distinguir entre lo global y lo local. Esta distinción le ayudará a darse cuenta de que, en determinados casos, no es mala idea volver a los orígenes, a aquella pequeña ciudad que se dejó al iniciar la carrera deportiva. A veces se tienen expectativas demasiado utópicas que acaban en frustraciones, en contraste con los buenos proyectos que nacen con modestia y acaban haciéndose grandes.

Otra de las competencias que se adquieren al formarse en gestión deportiva, es la habilidad para desenvolverse en asuntos del sector público. El deporte se ha convertido en una materia muy importante para la Administración. Los gobiernos tienen iniciativa propia en materia deportiva o se implican en proyectos del sector privado, mediante aportaciones económicas, ayuda técnica… Por otro lado, desde los poderes también se regula la actividad deportiva, y se ponen límites o exigencias especiales para su desarrollo. No hay duda de que la relación debe ser fluida entre el ex futbolista emprendedor y los políticos. Se puede pensar incluso en dar un paso más: hay deportistas que, tras dejar la práctica profesional, tienen vocación de dar servicio público en materias relacionadas con su especialidad. Si tienen la formación y la experiencia adecuadas, seguro que hay sitio para ellos en alguno de los organismos públicos relacionados con el deporte.

Salidas profesionales para el futbolista retirado.

Cuando se inician unos estudios en una materia concreta, es muy positivo tener una motivación previa para desarrollar en la práctica los conocimientos que se van a adquirir. Por ello, es importante en este punto enumerar algunas salidas profesionales por las que puede optar el futbolista retirado con el valor añadido de la formación en gestión deportiva.

-Entrenador en categorías profesionales: Para muchos futbolistas retirados esta es la salida más lógica a la que se puede aspirar. El entrenador tiene que conocer bien los conceptos de su deporte y debe demostrar que es un buen gestor de equipos humanos. Por tanto, la formación debe ir más allá del curso de entrenador requerido por la normativa deportiva.

-Coordinador de categorías inferiores: Un ex futbolista profesional sabe mejor que nadie que en la élite no hay hueco para todos. Por eso, el fútbol base o aficionado es otra buena alternativa que puede servir de lanzadera. La buena gestión de grupos se une en esos equipos a la exigencia de otras cualidades, como la pedagogía y la paciencia.

-Dirección de una entidad deportiva: Llegar a la cúspide de la pirámide de una organización no está al alcance de cualquiera, pero sí puede ser un objetivo de cualquier gestor deportivo. Para ello se necesita un buen proyecto y una buena trayectoria previa. A veces basta con pasar por el lugar adecuado en el momento oportuno, pero es recomendable estar preparado para, una vez en el cargo, asumir responsabilidades muy importantes y obrar de la forma correcta.

-Dirección de un evento deportivo: En este apartado se hace referencia tanto a la organización de una competición importante, como a la dirección de un torneo local de alevines. El dinero en juego y el impacto mediático varían en ambos casos, pero las expectativas son las mismas: se busca a una persona que consiga el éxito organizativo, y que pueda firmar un balance con beneficios deportivos y, si se buscan, económicos.

-Asesoramiento en temas deportivos: Los ex futbolistas que han sabido introducirse en una amplia red de relaciones sociales durante su carrera,suelen conocer bien los entresijos de su deporte. Por ello, se convierten en una fuente de consulta de referencia para quienes desean acercarse al deporte por diferentes motivos y desde diferentes organizaciones: organismos públicos, instituciones, empresas, inversores privados…

-Colaboración con medios de comunicación: El buen gestor deportivo debe tener una buena imagen de marca personal. El futbolista retirado que desarrolla habilidades comunicativas puede recibir la llamada de los medios de comunicación como colaborador. Para ello, no hace falta haber sido un jugador de época, sino que basta con contar buenas historias y ser sensato y responsable.

-Representación de deportistas: Insistiendo en la idea de que los ex futbolistas tienen información privilegiada sobre su deporte, se puede afirmar que nadie conoce mejor que ellos el mundo de la representacióny los intermediarios. Por ello, una vez que se ha pasado de futbolistas a empresarios, no parece mala idea intentar hacerse un hueco en ese sector,y aportarle la ética que a veces brilla por su ausencia. Una vez colgadas las botas,llega el momento de demostrar nuevas habilidades más allá de las futbolísticas.

-Integración en organismos públicos deportivos: Siempre debería haber sitio para un ex deportista que sea buen gestor en un organismo de este tipo. Sin embargo, se presentan dos problemas difíciles de superar. En primer lugar,los intereses políticos priman con demasiada frecuencia sobre los méritos de las personas. En segundo lugar, la escasez de recursos puede condenar a la inoperancia y frustración a aquellos gestores que ven cómo sus proyectos no tienen opción de salir adelante.

-Integración en equipos de coaching y psicología deportiva: Estas dos disciplinas en auge, se están convirtiendo en imprescindibles para toda organización deportiva que quiera seguir mejorando. Al entrenamiento físico se le ha unido el entrenamiento mental, que es cada vez más importante en la alta competición. Se encargan de estas materias profesionales especializados, pero es frecuente que se incluyan en su equipo de trabajo a deportistas retirados,que aportan experiencias alejadas de lo científico, pero que resultan igual de valiosas.

-Exportación de la filosofía del deporte a empresas de otro sector: Los conocimientos adquiridos en materia de gestión deportiva también pueden ponerse en práctica en organizaciones que no tengan relación directa con el deporte. Como repasamos en el documento anterior, quien ha sido deportista profesional de éxito ha adquirido unas cualidades especiales, que pueden proyectarse a una estructura empresarial para mejorarla y para transmitir a sus miembros una mentalidad ganadora.

 

Equipo de Redacción IESPORT

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