La motivación del empleado en los Centros Deportivos.

LA MOTIVACIÓN DE LOS TRABAJADORES EN LOS CENTROS DEPORTIVOS.

LA MOTIVACIÓN DEL EMPLEADO EN LOS CENTROS DEPORTIVOS

Un buen ambiente laboral, asumir responsabilidades deportivas, participar en la creación de nuevas actividades para el centro... todo ello hace que las personas que trabajan en una instalación deportiva se sientan mejor, realizadas, con alegría y, con ello, tengan cada vez más ganas de trabajar.

Entrenador-personalY es que para la consecución de unos buenos resultados en el seno de la empresa, existe una condición que se hace totalmente indispensable, más allá del dinero y de otros factores externos: la motivación. Este concepto puramente psicológico mueve la razón de ser de toda organización.

Hoy en día, con el ritmo frenético por llegar antes de tiempo, la rapidez e inmediatez, la tecnología y las relaciones algo frías e impersonales, el jefe o líder muchas veces se olvida de que el valor más activo de su empresa es el trabajador. Sólo la empresa que sepa unir ambos conceptos y que, por tanto, tenga trabajadores motivados será capaz de seguir adelante.

En el caso de un centro deportivo, corresponde al gestor motivar a su personal a través de una serie de recursos que veremos a continuación, pero también existe la posibilidad de externalizar estos servicios a otras empresas especializadas en crear nuevas acciones motivadoras. Podemos, incluso, contar con la figura del coach, un concepto que está adquiriendo importancia con los años y que pretende ir más allá de la motivación del personal ayudándole a conseguir los objetivos fijados.

 

Los principios de la motivación laboral en la sociedad actual

¿Por qué un centro deportivo con características similares a otro triunfa? La respuesta la encontramos en los diferentes sistemas de RR.HH. aplicados en uno u otro centro, donde, si se tiene en cuenta la capacidad de los trabajadores y se les motiva, conseguiremos los resultados fijados.

De las diferentes teorías de la motivación que han ido surgiendo desde mediados del siglo XX, una idea que toma fuerza y se mantiene es que la desmotivación afecta, con creces y de forma negativa, a la productividad y a la calidad en la organización. En la teoría de las Necesidades de Maslow, de 1943, se establecen principios básicos que, si bien para algunos quedan ya obsoletos, otros directivos se basan en este modelo para marcar pautas e incentivar a su personal. Las necesidades de Maslow se agrupan en cinco estamentos, desde las más básicas a las sociales y a la realización de uno mismo. Una vez cubiertas las más básicas, llegamos a un estado de desmotivación total, por lo que necesitamos nuevos estímulos para seguir adelante.

La autorrealización

En este punto, hablar de la autorrealización o automotivación es hacerlo del bien máximo que, aplicado al entorno laboral, hace que estemos cada vez mejor y con más ganas de implicarnos en nuestras tareas diarias. Según Maslow, hay muy pocas personas en la sociedad que tengan cubierta esta etapa.

Con la autorrealización conseguimos estar bien con nosotros mismos, con los demás y, por tanto, con el ambiente y clima laboral que nos rodea. Pero llegar a la automotivación no es tarea fácil y menos en una sociedad actual y cambiante como la que nos encontramos. Para ello el gestor deportivo deberá conocer a sus trabajadores y a sus necesidades para aprender a motivarlos.

Modelos y objetivos de las empresas

Existen muchos modelos motivacionales para aplicar en la empresa que han evolucionado al paso de los años, pero que responden siempre a unas mismas preguntas.

¿Qué buscas en tu empresa? Por ejemplo, el modelo de expectativas se basa en conocer las necesidades de las personas dentro de la organización y la manera de obtenerlas.

gym2¿Me compensa lo que me ofrece mi empresa? El modelo de Porter y Lawler establece que la motivación es proporcional al esfuerzo y a la recompensa.

¿Qué puedo aprender de mi empresa? El concepto de motivación de suficiencia, sugerido por White, se basa en saber cómo es el mundo y por aprender lo que uno quiere de él.

La motivación es tan importante que ayuda a seguir con los objetivos que tiene fijados la empresa, tales como el aumento de la productividad, la reducción del absentismo laboral, supresión de conflictos laborales, contar con trabajadores fijos sin rotación de personal, menos problemas psicológicos por parte de los trabajadores, conciliación de vida laboral y personal, equiparación de objetivos de la empresa con los del empleado...

Empleados satisfechos en España

El 61% de los empleados en España se muestran bastante satisfechos con su puesto de trabajo. Ello se desprende del último Barómetro de Clima Laboral “motivación y bienestar en el trabajo”, elaborado sobre una muestra de 1.200 trabajadores pertenecientes a distintos sectores de actividad.

A pesar de ello, sólo un 47% de los empleados españoles se encuentra satisfecho con el reconocimiento que recibe por parte de su organización. Ahora bien, lo que destaca es que una amplia mayoría se sienten altamente motivados, y un 90% están muy o bastante implicados con su trabajo, a pesar de las condiciones de crisis que se viven actualmente. Según el estudio, aquellos trabajos menos valorados son los más rutinarios y los que no requieren tomar decisiones grandes o hacer frente a desafíos.

Factores para motivar a los empleados del centro

Al margen de las teorías, en la práctica son muchas las herramientas que tenemos a mano para implicar a los trabajadores del centro en toda la organización y aprender a motivarlos. Algo que el gestor debe saber gestionar y aplicar a diario con cada uno de sus trabajadores. En un primer escalón, el gestor deportivo debe conocer a sus empleados, es decir, hablar con ellos sobre las necesidades y los objetivos que persigue cada uno por separado.

De la misma manera que hacemos estudios para conocer directamente a los clientes de nuestro gimnasio, es fundamental y totalmente necesario saber los rasgos de quienes forman toda la organización. Así, en función de su personalidad, puesto a ocupar y aptitudes, deberemos motivarlos de una u otra forma. Como consecuencia, tendremos una motivación individual y otra social.

Buen clima laboral

Aunque es un concepto amplio que agrupa muchos factores, debemos tener en cuenta que si contamos con un clima laboral óptimo, donde se fomentan las relaciones interpersonales y el trabajo en equipo, trabajaremos mejor y, lo más importante, lo transmitiremos a los clientes del centro deportivo.

Escuchar a los empleados

Además de conocerlos, que es una de las principales premisas, no vale imponer el orden sin más. Como medida de motivación, hay que saber escuchar a los empleados. ¿Qué demandan? ¿Qué necesitan? ¿Qué tienen que decir sobre la organización? Éstos se sentirán escuchados y valorados y, en consecuencia, actuarán mucho mejor.

Formar e informar

Unido a lo anterior, para conocer los objetivos comunes, la información es indispensable. Debe ser doble: en privado, con cada uno de los empleados para conocer qué deben hacer; y general, realizando reuniones con todos los empleados del centro para informar sobre cualquier cambio o aspecto a realizar, ya sea una nueva actividad o modificación de los horarios.

A su vez, la formación es otro aspecto motivador, pues nos hace escalar posiciones y tener ganas de avanzar en la empresa. Se puede realizar en el propio centro o bien externalizando estos servicios. Es necesario que haya siempre una formación continuada sobre el puesto de trabajo asignado, sobre la empresa y otras cuestiones, tales como aspectos en recursos humanos que nos llevarán a implicarnos más en nuestro trabajo diario.

Participación de los trabajadores

Es, quizás, una de las razones que más motivan a los empleados. Se convocarán reuniones, formales o informales, donde se llevarán a cabo brainstorming de ideas y feedbacks con el gestor o responsable de la instalación deportiva. De esta manera, los trabajadores participarán en la toma de decisiones de la organización. Es decir, podrán crear nuevos servicios, desarrollarlos, mejorarlos, explicar qué les gusta a los usuarios y qué no...

Sentirse útiles: servicio a las personas

El trabajo de un centro deportivo hace que las personas estén en contacto con los clientes. Ello es una de las razones que motivan más a los trabajadores de toda empresa porque ven que su trabajo merece la pena, y ayuda y hace felices a las demás personas. No en vano, la encuesta del último Barómetro de Clima Laboral “motivación y bienestar en el trabajo” en España demuestra que los aspectos que más valoran los empleados son la ayuda en el trabajo (85%) y la utilidad de su trabajo hacia otras personas (84%)

1461833731_237688_1475491100_promo_normalEsta teoría se refuerza con los estudios realizados por un profesor de la Universidad de Wharton, en Pensilvania, Estados Unidos, que demostró que el trabajo social es motivador y efectivo. Escogió dos grupos de socorristas de un centro; uno leyó sobre el trabajo a realizar; y otro tuvo a su alcance testimonios de socorristas que comentaban cómo su trabajo les ayudaba a realizarse con toda clase de ejemplos. Como resultado es de destacar que las horas de trabajo de los socorristas del segundo grupo aumentó más del 40%, mientras que el resto trabajaron al ritmo se siempre.

Otras motivaciones

Y es que más allá de la remuneración económica, existen otros aspectos motivadores que están relacionados con el entorno, como pueden ser la creación de actividades entre los trabajadores (salidas, visitas turísticas, talleres de cocina...); entradas gratuitas al centro para sus familiares o amigos; guarderías para atender a los hijos de madres y padres trabajadores; descuentos en comidas en el restaurante más cercano; premios en forma de actividades especiales; reducción de jornadas; y una mejor conciliación entre vida personal y vida laboral.

 

Cuándo debemos externalizar servicios: la figura del coach deportivo

Muchas veces, el propio gestor necesita implantar nuevos modelos de motivación y externalizar estos servicios. En los últimos años, cada vez son más las empresas de gestión deportiva que ayudan y dan valor a los centros e instituciones deportivas.

Es entonces cuando aparece la figura del coach, que, aunque es un concepto mucho más general, según AECODE, la Asociación Española de Coaching Deportivo, desarrolla habilidades entorno a avanzar en el autoconocimiento de los trabajadores, identificar y transformar sus creencias limitantes y desarrollar su autoconfianza, siendo la motivación un eje clave de su trabajo. Algunos entrenadores personales de importantes entidades deportivas siguen las directrices del coach, igual que gimnasios, como la cadena de centros DiR, o grandes clubs de fútbol que siempre tienen presente esta figura en la toma de decisiones diaria con sus empleados.

El coach deportivo, a partir de conferencias, ponencias, casos reales y el estudio de cada centro y su personal, consigue aportar valor a los empleados y lograr crecimiento exponencial en sus organizaciones. Así, ayuda y dirige a las personas a través de la gestión del conocimiento, descubriendo nuevos puntos de vista y potenciando los recursos individuales y grupales de un equipo.

No sabemos si se trata de una nueva teoría sobre la motivación que, como hemos visto, viene estudiándose desde hace años, pero, sin duda, es una nueva variable social que mueve las relaciones personales y las laborales, y que hacen que trabajar sea algo más que cobrar a fin de mes.

 

Equipo de Redacción IESPORT

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